Por fin se ha complido el sueño de la Estrella y de todos nosotros de peregrinar a Tierra Santa. Mosén Ignasi nos ha convencido para guiarnos en este peregrinaje junto con Mn. Armando. Un grupito formado por 37 personas hemos empezado esta aventura maravillosa.
Llegada a Tel Aviv a media tarde del día 17. Nuestra agencia de viajes Ruth Travel nos ha concedido una fantástica guía judía, Ronit. Ronit nos da la bienvenida y nos transmite el amor a esta su tierra y la fuerte identidad de los israelitas, de su relación con el Dios del Antiguo Testamento, su Dios, nuestro Dios. Nos acompañará por la tierra de Jesús, hasta Galilea y Tiberiades. Llegamos a un bonito Hotel, el Hotel Golan a la orilla del mar de Tiberiades.
El jueves 18 viajamos al monte Carmelo, cueva del profeta Elías. Visitamos la Iglesia Stella Maris. A continuación nos dirigimos hacia Nazaret, después de pasar por la Montaña de la Precipitación. Vamos a la Basílica de la Anunciación. Aquí María dio el Sí. El sí de María. Como nosotros, Jesús, te queremos dar el sí a seguirte. Celebramos la Eucaristía en la gruta. Es un sitio muy emotivo y acogedor. Por la tarde seguiremos hacia Caná de Galilea <<Contemplamos hoy Jesús a Caná de Galilea cuando escuchando el ruego materno hizo su primer milagro>>. Recordamos este himno tan bonito musicado por Mn. Taulé. Aquí los diez matrimonios celebraron la renovación de las promesas matrimoniales acariciados por toda la comunidad. Seguidamente nos obsequiaron con un pastel de novios y vino de Caná.
Viernes día 19. Mar de Galilea. Damos un paseo en barco. Es tan emotivo pensar que es el mar donde Jesús había estado con sus discípulos y amigos. Mn. Ignasi lee el texto del evangelio y cantamos todos juntos "Vos habéis pasado al borde del agua". Disfrutando del mar, del cielo, del vuelo de las aves y de la música suave. Con danza incluida bailada por Manuela y Isabel, como David bailó delante del Arca de la Alianza.
A continuación ascendemos a la Montaña de las Bienaventuranzas y allí, al aire libre, celebramos la Eucaristía presididos por Mn. Armando. La gente participa con unas plegarias inspiradas en las bienaventuranzas muy bonitas. Acompañados de un día realmente espléndido. A continuación nos dirigimos a Cafarnaún y visitamos los restos de una Sinagoga y la casa de Pedro. Bajamos a Tagba, al lado del lago donde se levanta la Iglesia de Mensa Cristi. Es aquí donde tenía su embarcadero Simón Pedro. Aquí donde le pregunta Jesús a Pedro por tres veces: ¿Pedro, me quieres? Mn. Ignasi y Ronit, nuestra guía nos hicieron unas espléndidas reflexiones sobre el amor Ágape y el fileo (querer).
Vamos a almorzar a un restaurante donde nos sirven el pescado de San Pedro. Son realmente buenos. Aquí por sorpresa nos comemos un jamón de jabugo entrado ilegalmente en el país por mi misma y regalo de la Agencia. Después de almorzar y con buena marcha vamos hacia el río Jordán. A la orilla del río Jordán renovamos las promesas del bautismo. Fue una experiencia muy bonita: recordando el bautismo del Señor nos pusimos de pie en el río y algunos de cabeza también. Fue muy bonito.
Antes de acabar el día aún subimos a la cumbre del Golán, frontera con Jordania. Llevan 15 años de paz en esta frontera. Aún por eso, sorprende ver los rótulos donde avisan de no pasar por algunos caminos porque hay peligro de minas. La vista es preciosa, se ve todo el lago y Jordania. La carretera es difícil. Volvemos al hotel un poco rendidos pero contentos.
Sábado día 20. Monte Tabor. Del Jordán al Tabor, escuchando la voz de Dios, que dice "Este es mi Hijo mi querido escuchadlo", Felicitamos a Mn. Ignasi por sorpresa, era el día de su cumpleaños. Celebramos la misa en el Tabor. Seguiremos hacia el Mar Muerto pasando por el Qumrán. Como siempre Ronit nos da una explicación fantástica de cómo encontraron los manuscritos y la importancia que para los nuevos estudios bíblicos ha tenido este hallazgo arqueológico: nos explica que encontraron Salmos que eran totalmente desconocidos. Llegamos al Mar Muerto, la experiencia del mar muerto es única. Todo el grupo disfrutamos como niños, especialmente los que nos rebozamos con el barro negro y flotamos como ranas. Reimos y nos divertimos. Fue como un kit- kat de la peregrinación, camino del desierto hacia Jerusalén.
Llegada a Jerusalén ya de noche: Ronit nos prepara la bienvenida en frente de la ciudad de noche desde el mirador Mont Scopus, con una copa de vino y pan, símbolo de Bienvenida para los judíos. Rezamos el Salmo 21 "Qué alegría cuando me dijeron vamos a la casa del Señor, ya han llegado nuestros pies a tu umbral Jerusalén". Llegamos ya tarde a un lujoso hotel a 15 minutos del centro histórico de Jerusalén.
Día 21. Visita a Getsemaní y unas Iglesias más. A destacar la buena convivencia y participación de todos en las plegarias de cada día; la gente las trabajó, el día de las bienaventuranzas, por los continentes, por Israel, por Palestina. Para los diferentes grupos de la Parroquia y de diversas parroquias que nos acompañaban, de Vilafranca, Calella, Llinars, Ullastrell, Sabadell, Sant Pau y el grupo de la Cofradía de la Madre de Dios del Olivo con el Sr. Josep Bergalló al frente.
Este mismo día cruzamos la frontera para ir hacia Belén, cambiando de y guía, por unos palestinos cristianos. Se tiene que decir: lástima de muro que separa Palestina. Dicen que es por más seguridad. Pero el problema está y se detecta mucha más pobreza en Belén. Fue muy bonita también la eucaristía en la Basílica de la Natividad. La Iglesia ortodoxa griega es la que se hace cargo del lugar donde se conmemora el nacimiento de Jesús. Fuimos también a la cueva de los pastores. Cantamos villancicos y el 'Gloria in exelsis Deo'. Comimos en un restaurante de unos cristianos palestinos, presididos por un San Jorge. Salimos corriendo y un poco más y nos dejamos a Rafael y Gladis.
Día 22. Visitamos el Muro, el espacio más sagrado para los judíos. Es muy interesante ver como rezan moviendo todo el cuerpo recordando la oración 'Xemà Israel'. Seguidamente subimos a la explanada del Templo donde están las 'Mezquitas' que ahora no se pueden visitar, porqué los musulmanes las consideran uno de los tres lugares sagrados para el Islam. Después de pasar un control policial nos hacemos fotos en la magnífica Mezquita de la Roca. A continuación visitamos la Iglesia del Ecce Homo, el 'Lithostrosos' o patio de la Torre Antonia, la piscina de Betzata y la Iglesia de Santa Ana y la Dormicio de Maria. Visitamos también el0 Cenáculo y a continuación celebramos la Eucaristía en la Iglesia al lado mismo del Cenáculo. Fue también muy emotiva. Aquí Mn. Ignasi y Mn. Armando renovaron las promesas del sacerdocio. Victoria les hizo una preciosa plegaria. Joana se emocionó por segunda vez. Aquí porqué la misa era para su hijo Francesc.
Por la noche salimos a ver la Jerusalén vieja que tiene cuatro barrios: judío, musulmán, cristiano y armenio. Es un encanto de ciudad. La gente reza de muchas maneras, y conviven bien: hemos visto judíos ortodoxos comprando tranquilamente en las tiendas de los musulmanes, y el encanto de las calles. La piedra blanca, limpia, la luz en la puesta de sol, da sensación de paz. "Que sea la paz en Jerusalén que vivan seguros los que te quieren”. Por noche, cansadas de tanto caminar, Teresa y yo aún buscando por internet un vía crucis en catalán. Fue muy bonito y por fin lo encontramos casi a las 12 de la noche.
Día 23. Vía Crucis de buena mañana, por las calles de Jerusalén y acabamos en el Calvario y el Santo Sepulcro. No hace falta decir la carga emotiva que tiene este lugar sagrado para todos los cristianos. La misa de Pascua en la capilla de los Franciscanos que está también al lado mismo. Todo muy apretado, pero sumamente emotivo. Fuimos a Ein Karem donde San Juan Bautista nació. Allí rezamos todos juntos el Benedictus.
Seguiremos emocionados hacia el museo del Holocausto, para acabar la mañana. Me llamó la atención la calle de los justos. Plantan un árbol para cada persona que ayudó a los judíos en la Segunda Guerra Mundial, como el caso del famoso Oscar Schindler. Que, por cierto, fue a morir a Israel y está enterrado al lado de la capilla de la Dormición de María.
Un buen almuerzo de hermandad para acabar la mañana y el certificado de Peregrinos a cada uno de nosotros con el bonito detalle de una rosa. La tarde libre para ir a hacer las últimas compras: conseguimos encontrar "La Catedral del Mar" traducida al hebreo, cosa que le hizo mucha ilusión a Mn. Ignasi.
Volvimos al hotel para preparar las maletas para el "madrugón" que nos esperaba. Un control policial exhaustivo e importante, pero el vuelo de regreso muy bien, sin problemas. Todos muy bien y muy felices por los días de una excelente convivencia.
Con todo el agradecimiento a Ruth Travel, a Mónica por todos los detalles que tuvieron con nosotros a lo largo de todo el viaje, a Ronit por ser una excelente e inolvidable guía, que ha puesto el listón de Israel muy alto. Y la amabilidad y la paciencia de Xavier en la preparación del viaje.
Mª Roser Borrás.
Peregrinos:
Mn. Ignasi Mora, Mn. Armando Sotelo.
Carmen Porull, Josep Bové, Pere Sucarrats, Joana Santos, Pere Güell, Mª Carmen Camprubí, Jordi Bech, Carme Sanz, Pere Sánchez, Mercedes Giménez, Rafael Alberti, Mª Gladis Gallón, José Puig, Mª Angeles Amat, Josep Mª Bargalló, Mª Salomé Arqué, Gil Rodes, Eulàlia Font, Mariano Irrure, Maria Martí, Estrella Cortés, Lluïsa Guilera, Celia Maceiras, Maria Higuélez, Ana Mª Rueda, Manuela Trujillo, Andrea Lafuente, Josefa Meléndez, Montserrat Pérez, Teresa Navarro, Joana Borrull, Victoria Nualart, Rosa Mª Pla, Isabel Galián, Mª Roser Borràs.