
Los "Amics de la Conca", ilusionados, iniciamos el viaje a Moscú y San Petersburgo que tiempo atrás ha programado la Agencia Ruth Travel. Nos encontramos en Moscú, la guía nos acompaña para hacer un recorrido por la ciudad, mientras nos habla de la historia del país. Desde la lejanía divisamos las torres doradas de las catedrales, esbeltas y brillantes símbolo de la ciudad. El río Moscova acompaña la vida cotidiana de los ciudadanos. Mientras, a sus orillas se alzan los edificios con fachadas grises de muchos pisos y ventanas pequeñas, construidos en época soviética, los que conviven con mansiones de estilo neogótico, clásico y también de más modernos los primeros rascacielos de vidrio y hormigón. Los jardines de Alejandro, obra de Catalina la Grande, tienen una singular belleza. En la Avenida Kutuzovki, se alza el Arco de Triunfo coronado por una cuadriga con estatuas alegóricas, símbolo de la Victoria Patria. La calle Arbat es una zona peatonal de recreo, el grupo paseamos, escuchando la música de una orquesta. La calle es ancho de estilo moderno y consta de edificios altos, cafés, bares y tiendas de souvenirs.
Al llegar al Kremlin observamos el conjunto arquitectónico fortificado, construido en ladrillo rojo, donde destaca la muralla y las torres con techo pirámides, que recuerda las fortificaciones medievales. Junto al Kremlin, en medio de la Plaza Roja, se alza la Catedral de San Basilio, en la que hay ocho capillas, coronadas por una cúpula bulbosa, puestas alrededor de la torre central más alta, la que se cubre con un techo piramidal. Las cúpulas bulbosas son de diferentes alturas y colores. Seguidamente nos dirigimos al Jardín de Alejandro, donde está la tumba al soldado desconocido, allí asistiremos al cambio de guardia. Ese día coincidía con la celebración de la Victoria de la Segunda Guerra Mundial. Visitamos la Armería de estilo neoclásico, en el interior están las colecciones de armas y de objetos de oro y plata con incrustaciones de piedras preciosas de diferentes siglos. Destacan las coronas de los zares recubiertas de brillantes. También se exponen los fastuosos vestidos de las zarina, y sus carruajes de diferentes épocas y estilos.
No lejos del Kremlin nos a visitar la Catedral de Cristo Salvador, construida para conmemorar la victoria contra Napoleón. Las catedrales de la Trinidad, de la Asunción y de San Miguel, sobresalen por la decoración barroca con una gran riqueza de iconos. Acabamos la excursión con la visita al Metro de Moscú, que podemos considerar como un tesoro subterráneo que se nos presenta como un palacio con salas majestuosas y elegantes. Colgadas del techo lucen magníficas arañas de cristal, que iluminan la decoración de las esculturas y pinturas.
Tanto el Kremlin como la Plaza Roja, nos ha impactado tanto por la belleza arquitectónica como por su grandiosidad. En la última construcción del Kremlin está el Palacio de Congresos, de planta rectangular, construido con hormigón y vidrio, de época soviética; la austeridad impacta y contrasta con el resto de edificios.
Por último visitamos los almacenes GUM, donde el arte del hierro forjado y del vidrio nos habla de modernidad. En el interior, lujosas tiendas exponen los trajes más modernos de prestigiosas marcas.
Seguidamente nos dirigíamos al Monasterio Novodévichi, rodeado de muralla blanca y de tramo en tramo las torres con decoración barroca. En el interior hay un conjunto de iglesias ortodoxas que contrasta la blancura de los muros con el dorado de las cúpulas bulbosas. Entramos en la Catedral de Nuestra Señora de Smolensk, que es importante especialmente por el iconostasio y el icono de la Virgen. Seguidamente visitaremos el Museo Tetriakof, donde apreciamos las obras pictóricas y escultóricas del arte del siglo XVIII al XX.
Nos dirigimos en tren a San Petersburgo. Se nos presenta una ciudad abierta y dinámica situada en el delta del Río Neva, cerca del golfo de Finlandia. La ciudad tiene una serie de canales unidos por puentes, los cuales comunicando las dos orillas del río con el conjunto de edificios de diferentes estilos, con amplias avenidas y elegantes monumentos, que reflejan la grandiosidad del país bajo el régimen de los zares.
Posteriormente, visitamos varias catedrales. La de San Isaac es una de las iglesias más grandes de la ciudad. La fachada es de influencia griega, coronada por una magnífica cúpula y linterna; el interior contiene una gran riqueza de pinturas y mosaicos de colores. La Catedral de San Pedro y San Pablo está ubicada dentro de una fortaleza. El edificio rompe con la tradición rusa por su campanario de planta cuadrada acabado con una aguja dorada con la figura de un ángel. La Catedral de la Resurrección de Cristo se construyó en el lugar donde asesinaron a Alejandro II, el cimborrio señala el lugar donde lo mataron. La decoración interior es impactante, todas las partes están recubiertas de mosaicos con temas religiosos. Seguidamente visitamos los palacios de Yusupov, en el que, en el interior, destacan las grandes salas, la biblioteca y el teatro decorado al estilo rococó. En este palacio asesinaron a Rasputín. El Palacio de Puskin es de estilo barroco. En la fachada hay numerosas esculturas de atlantes que se combinan con grandes ventanales. La salas inmensas y la decoración interior presenta una profusión de dorados que se multiplican a través de los espejos. La sala más espectacular y brillante es la Sala de Ambar. Cabe destacar la mesa ovalada decorada con guirnaldas, donde encima lucía una rica vajilla. El palacio refleja la riqueza y ostentación en que vivían los zares.
En autocar nos dispondremos a visitar el magnífico palacio de Peterhof o Versalles, situado a orillas del Golfo de Finlandia, es el palacio más refinado y lujoso. Se accede por una amplia escalinata de mármol blanco, decorada con cariátides y tallas doradas al igual que las elegantes salas recubiertas de pinturas y decoración dorada junto con los espejos, crean en la vista una ilusión de espacio infinito.
En el exterior hay un complejo de edificaciones, parques, jardines y fuentes al estilo francés. El parque queda dividido por la Cascada Grande, que está decorada con esculturas de bronce dorado, donde el agua de los manantiales va a parar a un canal que desemboca en el Golfo de Finlandia.
Finalmente visitamos la Ermitatge que ocupa cinco edificios de una singular belleza. El Palacio de invierno era la residencia de los zares, construido por la hija de Pedro el Grande. El Ermitatge Pequeño fue construido para la vida privada de Catalina II. En la sala del Pabellón está el reloj con un "pavo real" del siglo XVIII. Continuamos a la Ermitatge Viejo, donde se pone de relieve la inmensa colección de pintura. Allí, la guía nos explicó las obras de los de artistas más importantes como las de Carravaggio y la escultura de Miguel Ángel Bounarotti destinada a la tumba de los Médicis, las pinturas de Leonardo Davinci. Simone Martini y Tizza. El Ermitatge Nuevo fue construido por Nicolau, y aquí está la pintura flamenca y holandesa Rembrant y Rubens y otros pintores como Matisse, Cézanne, Van Gogh, Picasso.
Para poder admirar la gran cantidad de obras habría que restásemos más tiempo. De todos modos hemos salido satisfechos de poder contemplar el arte pictórico de los artistas más importantes.
Finalmente hicimos un recorrido por el río Neva contemplando el paisaje, los edificios y puentes, como el puente del Beso, el de los Leones y el puente de Ermitatge. Todo el recorrido en barco nos hace recordar los canales de Venecia.
Los Amigos de la Cuenca volvemos a casa cansados, pero contentos porque hemos tenido un viaje rico culturalmente. La gente ha sido muy participativa y ha disfrutado de todo el programa que la Agencia Ruth Travel ha preparado. Ahora sólo nos queda un grato recuerdo del viaje y, el haber disfrutado de la amistad, la simpatía y la buena convivencia que hay en el grupo de Amigos de la Cuenca.
M Carmen Bernal y Mir