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marruecos ruta real y noche en el desierto

CRÓNICAS: MARRUECOS: RUTA REAL Y NOCHE EN EL DESIERTO

El viaje fue tan fantástico que solo deseamos explicar en pocas palabras nuestras experiencias en  Marruecos.

Fue un viaje muy completo pudimos visitar diferentes ciudades, mezquitas, palmerales y como no podía ser menos el Desierto del Sahara. Para ver todo esto tuvimos que cruzar las hermosas montañas del ATLAS, y pudimos pisar  la nieve que aún quedaba en ellas. Ha sido  un viaje muy bonito y completo y es por esto que queremos haceros un pequeño resumen de lo que hemos visto y admirado en Marruecos.

Nuestro viaje empezó el día 8 de marzo de este año 2015, nuestro vuelo de la compañía Vueling con destino a Casablanca salió a las 9,50h., el vuelo fue placentero y agradable. Una vez llegamos a Casablanca nos encontramos con el guía que nos acompañó durante todo el viaje y empezamos a recorrer en nuestro autocar la ciudad portuaria de Casablanca, fundada por los portugueses con el nombre de Casa Branca en 1515. 

En nuestra visita panorámica pudimos ver los lugares  más interesantes, la Plaza de Mohammed V con sus esplendidos edificios de inspiración andalusí, el Mahkama del Pacha hermoso edificio que tanto puede servir  como tribunal o salón de recepciones. Nos paseamos por las callejuelas del barrio de Habous y sus zocos. La Mezquita de Hassan II, que es una maravilla tanto en su interior como su exterior, por sus mármoles, su colorido exterior que contrastaba con el cielo azul de aquel día. Fue construida sobre una península artificial, su minarete se alza unos 200 metros y es la mezquita más grande del mundo, es un deleite para los ojos.

Después de pasar un buen rato comiendo y haciendo un poco de sobremesa, nos trasladamos a RABAT, que está a unos 90 Km.

Por la noche  cenamos en un simpático y original barco anclado en el muelle turístico donde además pudimos contemplar una panorámica del rio y la ciudad. La cena fue muy bien ya que empezamos a conocernos entre nosotros, lo pasamos divinamente, nos reímos y podemos decir que fue una cena exótica y muy elegante.

Al día siguiente nos trasladamos a visitar el Palacio Real, con los edificios que lo complementan así como una mezquita  y los edificios del gobierno, el Mausoleo de Mohammed V, donde reposa el  difunto rey y sus dos hijos, es un edificio esplendido con una inmensa plaza con multitud de columnas romanas, en dicho mausoleo pudimos fotografiarnos con el guardia real, un joven y simpático soldado, aunque él no podía hablar sí que al final le hicimos reír.  

Para recorrer los 152 Km que nos separaban de MEKNES fuimos pasando por diferentes cultivos que daban una gran belleza al paisaje. Al llegar a MEKNES, ciudad designada como parte del Patrimonio de la Humanidad, dimos un paseo por su medina para disfrutar de sus callejuelas, fuentes y rincones muy interesantes. 

Después de comer una típica comida marroquí, el Restaurante era una maravilla con su patio de azulejos y en el centro una preciosa fuente, llegamos a VOLUBILIS para visitar sus ruinas, es todo un espectáculo contemplar en esta antigua ciudad romana la puesta del sol. Tras seguir en ruta 95 Km llegamos a FEZ.

Al día siguiente visitamos FEZ, es una de las cuatro ciudades imperiales. Esta ciudad está dividida en dos zonas la antigua y la nueva. Fez el Bali la antigua y FEZ el Jedid, donde se encuentra la Mellah o barrio judío, pudimos ver el fastuoso Palacio Real. Visitamos la Madraza Bou Inania, combinación de mezquita, escuela y residencia de estudiantes.

Dedicamos bastante tiempo a la visita del barrio de los curtidores y de los zocos. 

Nos enseñaron una fábrica de tejidos donde podíamos poner en práctica nuestras dotes de regateo. El encargado de dicha fábrica nos demostró las diferentes maneras de cubrirse la cabeza, disfrutamos y reímos mucho viendo a nuestros compañeros luciendo dichos tocados. Finalizamos la visita paseando por los zocos y admirando las diferentes artesanías y a sus artesanos trabajando “in situ”. 

Al día siguiente salimos hacía el Desierto del Sahara, a medio camino disfrutamos sin pensarlo de una buena capa de nieve, con la cual pudimos hacer una buena guerra de bolas de nieve entre nosotros. Para llegar al desierto tuvimos que pasar por el medio Atlas hasta alcanzar los 1900 metros. 

Pasamos por diferentes mesetas semiáridas para encontrar los fértiles valles de, Qued Ziz, Gheris y Guir, disfrutamos con vistas de los primeros oasis y de una multitud enorme de palmeras datileras. Llegamos a Erfoud.

En Erfoud cambiamos nuestro autocar por unos magníficos 4x4 para iniciar la divertida ruta a través de las dunas (como estaba oscureciendo y el conductor era muy divertido nos lo pasamos de maravilla, parecía que estábamos haciendo el París-Dakar).

Nos instalamos en el campamento de jaimas, tras el magnífico recibimiento, ya que nos esperaban con música al son de los tambores y danzas típicas de los beduinos. 

Cenamos en una espléndida carpa para después ir a reunirnos bajo un cielo lleno de estrellas (podemos decir los que somos de ciudad  que vimos todas las constelaciones imposibles de ver en Barcelona) y muy, muy cerca de la hoguera para protegernos del intenso frio, pasamos un buen rato explicando anécdotas y chistes. Calentitos con el fuego pasamos una buena velada.

La noche en el desierto  fue de un frío glacial. Al amanecer nos despertaron al son de los tambores para dar un paseo en  dromedario, no podemos describir lo que es ver salir el sol entre las dunas, valía la pena todo lo que nos costó a algunos poder subirnos en el dromedario y no caernos, nunca olvidaremos lo  maravilloso que es ver salir el sol en el desierto. Hemos de decir que pasado el primer miedo a montarnos en el dromedario el paseo fue muy divertido y reímos mucho al ver las caras que hacíamos.

Después de desayunar seguimos viaje hacia Tinhir. En el oasis de Todgha vimos diferentes árboles como la palmera, el olivo, los naranjos y todo tipo de árboles frutales. Disfrutamos en las Gargantas de Todra, un acantilado de 300 metros de altura, el paseo por este lugar fue impresionante. Seguimos hacia Ourzazate pasando por el valle de Dades o el valle de las mil kasbahs, destacando la de Amerhidil. En esta zona se cultivan rosas para la producción de esencias y agua de rosas.   

Al día siguiente nos desplazamos hacia AIT –BEN-HADDOU, a unos 30Km nos encontramos con un paraje de cine, declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco, este lugar ha sido llevado a las pantallas en varias películas. Para llegar a AIT-BEN- HADDOU tuvimos que cruzar sobre rocas y sacos un caudaloso rio, que pasamos gracias a la ayuda de los jóvenes de este lugar. Fue una experiencia sumamente divertida. Una vez visitado este pueblo, emprendemos  ruta hasta llegar a lo alto de Tizi N Tichka, donde alcanzamos los 2.260 metros de altura del Gran Atlas para llegar a la mágica Marrakech.

Marrakech, ciudad imperial, tiene unas murallas de ocre rojo maravillosas. Visitamos la Mezquita de la Koutubia, su alminar es modelo de nuestra Giralda, su altura de 69 metros es el edificio más alto de la ciudad. Visitamos sus Palacios  y la medina, junto con su zoco y la famosa Plaza de Jemaaá el Fná. Esta plaza es inmensa y cambia de color según la hora, pero siempre tiene mucho ambiente, por la mañana es un mercado de frutas, por la tarde se llena de narradores de cuentos y encantadores de serpientes. Allí nos invitaron a su famoso té con menta “buenísimo”.

El último día  lo dedicamos  a comprar en el zoco de Marrakech, allí puedes comprar de todo sin olvidar el regateo obligatorio, aunque ellos se resisten mucho ya que conocen al turista y se hacen respetar. Asistimos a la misa dominical en una parroquia católica donde pudimos oír a un coro que cantaba de maravilla. Por la tarde pasamos un buen rato en su famosa plaza Jemaá el Fná donde había un ambiente festivo para esperar la vuelta a casa o sea a Barcelona.

Queremos concluir este relato manifestando que es un viaje completo, diferente, espectacular, no se pueden explicar con palabras las sensaciones que uno se lleva al visitar este país.

Fue un viaje para volver a realizarlo, os lo aconsejamos. Lo pasareis muy bien.

Montserrat Garcia, Teresa Terés y Marcelina Terés.  

MARRUECOS: RUTA REAL Y NOCHE EN EL DESIERTO